[HACK] "Internet expande nuestro yo animal e irracional"

merce illadeltresor at gmail.com
Thu May 28 16:02:20 CEST 2009


[Entrevista publicada en @rroba 140]


24/03/09 10:11:44

MIGUEL PONCE: El ciber-psiquiatra


"Internet expande nuestro yo animal e irracional"


Hoy ponemos a los internautas en el diván. Después de muchos meses
buscando a alguien que pudiese hacernos una terapia de la red con
propiedad, por fin descubrimos al madrileño Miguel Ponce, 41 años,
médico especialista en psiquiatría en el Hospital Virgen del Rocío
de Sevilla. Lleva una década en la red, así que pensamos: Algo
sabrá. Él y su pareja tienen un portal, Psiquiatriaypsicologia.com,
con información, tests, casos reales y lo que quieras, bajo licencia
Creative Commons. Sí que sabe, sí.


-En poco tiempo han aparecido un montón de consultorios online...

-Sí. El problema principal para el usuario consiste en saber si
están capacitados para atenderle. Tienen que ofrecerle información
clara respecto a quien le atiende, cuál es su curriculum y su número
de colegiado.

-¿Funciona este tipo de consulta?

-Tiene el hándicap de ser más distante desde el punto de vista
afectivo. A cambio, resulta idóneo para personas especialmente
introvertidas.

-¿Internet nos ha cambiado psicológicamente?

-Internet, el móvil y los videojuegos han cambiado gran parte de los
hábitos de la juventud actual. Si antes la única manera para
reunirse en grupo era acordar una hora en un sitio público, hoy ya
no es imprescindible, puesto que pueden hacerlo en la red. La
interacción a través de un ordenador no es tan exigente como la
confrontación con otros individuos en la vida real, ya que es
posible desfigurar la propia personalidad y resaltar aquellas
cualidades que nos resultan más agradables.

-Cierto.

-Este es uno de los motivos por los que algunas personas se enamoran
locamente de desconocidos a través de la red, ya que no saben
realmente quien está al otro lado. Por otra parte, asistimos a un
creciente mercado virtual de ocio que ofrece cada vez más realismo.
El creciente nivel de sofisticación de los videojuegos y chats
online hace pensar que algún día será especialmente difícil
diferenciar una imagen virtual de otra real.

-¿Cómo nos puede afectar esto?

-Tiene implicaciones positivas y negativas. La más positiva, dentro
del campo de la psicología, son los tratamientos de exposición a
imágenes fobógenas (arañas, serpientes, roedores) que está
obteniendo resultados muy prometedores en las fobias simples. Las
principales consecuencias negativas son quizá el Síndrome de
Adicción a Internet y las modernas presentaciones de antiguas
parafilias como el voyeurismo, el exhibicionismo, la escatología
telefónica o la pedofilia.

-Cuando le hablas a un psicólogo de Internet, parece que en lo
primero que piensa es en la addicción.

-Se estima que casi 400.000 norteamericanos padecen el Síndrome de
Adicción a Internet, un desorden similar a otras conductas adictivas
referidas a los trastornos del control de los impulsos, como el
juego patológico, la adicción al tabaco, el alcoholismo o las
compras compulsivas. Pero de momento no figura en el Manual
Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-IV.

-¿En España hay casos?

-Estamos muy lejos de alcanzar proporciones similares a los
norteamericanos. Aunque a nivel clínico se comienza a observar una
incipiente demanda de ayuda, la revisión de las historias personales
permite constatar una mayor frecuencia de otros desórdenes de
comportamiento (personalidades disfuncionales de tipo esquizoide,
evitativo o dependiente) y cuadros depresivos asociados, que nos
hacen interpretar esta problemática en un contexto de
desestructuración global del individuo, más que una manifestación
aislada del uso indebido del medio.

-¿Cómo puedo saber si soy adicta a Internet?

-Los criterios mas aceptados para el diagnóstico son la aparición de
tolerancia al uso (necesidad de incrementar la cantidad de tiempo
conectado para lograr satisfacción), aparición de síndrome de
abstinencia tras el cese o reducción del tiempo de conexión,
fantasías o sueños recurrentes acerca de Internet, malestar o
deterioro social u ocupacional significativo, con inversión de una
cantidad de tiempo notable en actividades relacionadas con Internet
(adquisición de libros, pruebas de nuevos browsers, organización del
material descargado).

-¿Afecta más a unas personas que a otras?

-Se ha confirmado que en un 80% de pacientes puede existir una
historia de disfunción familiar previa y se ha enfatizado que la
falta de soporte familiar o el aislamiento social predisponen al uso
problemático de Internet.

-¿Internet sería el único sitio donde me quieren?

-Es un patrón de "evasión de la realidad" análogo al que presentan
personas con adicciones que tienen un sustrato químico (cocaína,
heroína, alcohol). También se ha contrastado la existencia de
antecedentes familiares psiquiátricos en muchos de estos pacientes,
así como una mayor prevalencia de problemas adictivos y trastornos
depresivos. Los rasgos de personalidad de los adictos a internet
perfilan un prototipo caracterizado por inestabilidad emocional con
tendencia a evasión de la realidad, escasa tolerancia a la
frustración, volubilidad e irritabilidad, así como marcados rasgos
de egocentrismo, timidez, introversión, baja empatía, desvalimiento
y baja autoestima.

-¿Y explicado en lenguaje llano?

-Son personas que sufren una mayor tendencia al aislamiento y cierta
predisposición al aburrimiento, búsqueda de sensaciones, preferencia
por actividades solitarias, autosuficiencia, reactividad emocional
elevada e inconformidad con las normas sociales.

-¿Hay zonas de Internet más adictivas que otras?

-Los casinos online, el cibersexo, el correo electrónico, el chat y
aquellos juegos en red que combinan la animación tridimensional con
el chat. En los casinos online o el cibersexo se trata posiblemente
de subvariantes de la ludopatía y la adicción al sexo
convencionales, con la particularidad de que afecta a personas cuyo
grado de introversión impide desarrollarlo en la vida real.

-Entonces, ¿la mayoría de cosas que provocan adicción en la red
también lo hacen fuera de ella, no es por tanto "culpa directa" de
Internet?

-Así es. El problema no reside tanto en el nuevo medio sino en un
individuo con déficits estructurales de personalidad. Con respecto
al resto de aplicaciones, una de las más comentadas han sido los
canales MUD (Multi Users Dungeons).

-¿Por qué son adictivos los MUD?

-Las actividades más estimulantes en estos juegos son aquellas que
proveen de un mundo imaginario y roles alternativos que facilitan la
descarga de tendencias agresivas, quedando el usuario inmerso en un
entorno alienante donde no hay amenazas para el ego. Este formato
permite que el jugador pueda adoptar una "identidad poderosa"
dejando atrás un ego desamparado.

-¿Qué hay que hacer para dejar estas adicciones?

-El paso más importante reside en asumir que se está "enganchado" y
solicitar ayuda. La siguiente fase es someterse a una terapia de
"desconexión", que no requiere la abstinencia total, para llevar una
vida normal. El objetivo de esta técnica prioriza la adquisición de
pautas más sanas respecto al uso del ordenador, estableciendo un
tiempo de conexión límite predeterminado (por ejemplo, 60 minutos),
forzando la desconexión rápida una vez transcurrido este tiempo.
Paralelamente, se deben atender las razones subyacentes de la
dependencia, porque la mayor parte de los afectados abusa de la
computadora para evadirse de una problemática concreta de la vida
cotidiana.

-¿Por qué algunas cosas nos enganchan más si están en Internet?

-Como cualquier otra actividad placentera, Internet puede generar
adicción en la medida que ofrece un entorno desde el que defenderse
de la frustración consustancial a la existencia. Además, presenta
particularides muy específicas, como el permitir preservar un mayor
grado de anonimato en las comunicaciones. Algunos expertos han
señalado que la característica primordial de la comunicación
electrónica es la "desinhibición".

-¿La red nos desinhibe?

-Provee de un entorno insólito que permite una pérdida del pudor y
un desentendimiento del temor a la libre expresión, ofreciendo un
marco de protección y libertad al mismo tiempo.

-¿Y eso es malo?

-Cuando una persona actúa de forma anónima, en cierto modo es más
libre porque puede obviar la mirada cuestionadora del otro. Ello
hace que se mueva más en consonancia con sus propios deseos, actúe
de una forma más desinhibida y sea capaz de expresar sentimientos o
ideas que reprimiría ante la presencia física de un interlocutor.
Esto ya lo descubrió Sigmund Freud y lo aplicó con éxito al tumbar a
sus pacientes en un diván, para no intervenir en su discurso.

-¿O sea, Internet es como ir al psicólogo?

-De alguna manera reproduce este fenómeno, ya que no existe el nivel
de represión que requiere el contacto en la vida real. El peligro
reside en que, al desprenderse de la norma social, ciertas personas
pueden perder referencias imprescindibles para mantenerse centrados
en quienes son ellos realmente y quienes son los demás.

-¿Internet nos desequilibra?

-Por ejemplo, la participación en grupos virtuales como Facebook o
Metacafé permite a sus usuarios interactuar con compañeros
especialmente afines, con los que comparten las mismas aficiones e
intereses. Esto lleva consigo un fenómeno de hiperselección de la
información, que lleva implícita una acentuación del grado de
egolatría y crea un sesgo paulatino hacia la radicalización, con una
distanciamiento del mundo real.

-¿Puedes explicar mejor este proceso?

-La red amplifica el proceso normal de interacción entre las
personas, que se basa sobre todo en un mecanismo llamado
"identificaciones proyectivas": las personas tendemos a acercarnos a
aquellas personas con las que tenemos puntos de encuentro y a
rechazar a aquellas con las que estamos en desacuerdo. La cuestión
es que las personas que están más enfermas tienden a volverse más
rígidas en este planteamiento, lo que a la postre les conduce al
aislamiento porque pueden llegar a rechazar todo aquello que no es
su postura.

-Me suena haber visto esto...

-Internet resulta idóneo para que personalidades con alto grado de
estigmatización en su entorno cotidiano, ya sea por razones físicas,
sexuales o ideológicas, puedan alcanzar una grado más que razonable
de autoaceptación gracias a la comunicación marginal con "alters"
similares, siempre bajo la protección del anonimato. Internet se
transforma para ellos en un ámbito de validación personal
indiscutible, haciendo de la militancia en el grupo virtual un
elemento consustancial a su identidad.

-¿Y esto a qué lleva?

-A la ocultación del verdadero "Yo", que permite una liberación
expansiva de las fantasías sexuales, así como una reconfiguración de
la propia identidad, en la medida que los deseos e intenciones
pueden ser enmascarados con mayor facilidad. Así, alguien que podría
ser tildado de vulgar o mediocre en la vida real puede parecer
seductor y triunfador en el entorno de la red. La adquisición de
esta nueva identidad es un poderoso reforzante que provee al sujeto
de una dimensión yoica antes desconocida, a la que difícilmente
estará dispuesto a renunciar de forma voluntaria.

-¿Puedes explicarlo mejor?

-Existen personas que por distintas razones tienen francas
dificultades para encontrar pareja, tener amigos y, en definitiva,
sentirse queridos y acompañados. A algunas de estas personas
Internet les ofrece una oportunidad de relacionarse con los demás de
una forma distinta, a través de una personalidad alternativa que, al
ocultar sus carencias, les permite ser aceptados, admirados e
incluso ejercer cierto poder sobre los demás.

-O sea, crearse una personalidad distinta.

-Para ellos, lugares como "Second Life" pueden representar un oasis
donde materializar, de forma fantaseada, aquellos éxitos que son
incapaces de conseguir en su vida cotidiana, donde no son
importantes para casi nadie. Al elegir un personaje figurado acorde
a sus expectativas, pueden hacer invisibles sus carencias,
manifestándose a través de un personaje triunfador y atrayente. A
través de ese personaje pueden tener relaciones sexuales imaginarias
que no consiguen tener en su vida normal, hacerse ricos, desquitarse
de sus enemigos e incluso cometer homicidios. El problema surge
cuando el sujeto invierte cada vez más tiempo en el juego y menos en
atender sus obligaciones y necesidades en la realidad.

-¿Esta exacerbación del ego figurado es lo que provoca las grandes
discusiones en los foros?

-Un sector de la población aprovecha la laxitud normativa de la red
para vertir comentarios y actitudes que serían sancionadas de forma
muy contundente en el mundo real. En cierto modo, resulta un espacio
bastante ideal para que muchos instintos oscuros del ser humano,
como la agresividad, puedan ser vehiculados al exterior sin sufrir
el repudio social. En verdad, la red no hace sinó amplificar el
mensaje que lanzamos cada uno de nosotros al mundo y nos lo devuelve
trasformado en forma de eco, tras ser reelaborado por nuestro
interlocutor.

-No lo había pensado así...

-Al no existir una normativa lo suficientemente férrea, la vertiente
más puramente irracional y animal que existe en el interior de
nuestro cerebro puede expandirse a sus anchas bajo la pantalla
protectora del anonimato. De todas formas, también existe un punto
positivo en la expresión de muchas de estas manifestaciones, ya que
en su gran mayoría no tienen un correlato en acciones en la
realidad. En cierta forma, el lenguaje cumple la función de
permitirnos sublimar comportamientos socialmente desviados, obviando
su ejecución en la realidad.

-¿Así, la red favorece el desarrollo de las perversiones?

-En la red se reproducen las conductas y la personalidad que un
individuo tiene en la vida real. Lo que ocurre es que, al ser un
medio donde existe menor nivel de represión social, las conductas
socialmente inaceptadas se manifiestan más cómodamente. Por ese
motivo, parafilias como el exhibicionismo o el voyeurismo, así como
otras perversiones sexuales, tienen un campo abonado para expandirse
con facilidad.

-¿Tener un blog es exhibicionismo?

-En salud mental, lo que distingue una conducta normal de otra
enferma es el grado en que esta se produce, así como las
repercusiones personales y sociales que genera en la vida del
individuo. Todas las personas necesitamos observar a los demás, eso
implica que todos tenemos unas necesidades voyeuristas, y también
necesitamos mostrarnos para recibir una recompensa narcisista, lo
que quiere decir que también tenemos necesidades de tipo
exhibicionista.

-¿Pero...?

-El problema mental aparece cuando estas actitudes se hacen
excesivas, son exageradas o bien se consolidan como única forma de
obtener placer. Con respecto a los blogs, es cierto que son
escaparates exhibicionistas, pero no podemos entenderlo como la
manifestación de una conducta enferma, siempre y cuando la persona
no se centre excesivamente en sí misma, no manifieste actitudes
excesivamente radicales y no desatienda sus obligaciones o
compromisos en la vida cotidiana.

-En cuanto a las fantasías sexuales, ¿Internet permite que hagamos
cosas que no haríamos en la vida real?

-Internet es un entorno donde es más fácil y económico satisfaccer
ciertas fantasías sexuales que todos llevamos dentro y que debido a
la represión no solemos llevar a la práctica cotidiana. Lo más
habitual es que una persona que es infiel en la vida real también lo
será en Internet. Pero permite un grado de acción intermedio entre
nuestras fantasías y la realidad, porque una infidelidad en Internet
no alcanza las dimensiones de una infidelidad en la vida real. Al no
existir contacto físico entre las personas, es una infidelidad
figurada, más cercana a la fantasía que a la realidad.

-Al no concebirlo como real, ¿podemos subir de grado más rápido en
nuestras perversiones, pasar de mirar pornografía a la pedofilia
virtual?

-No lo creo. La pedofilia es una distorsión severa del
comportamiento sexual de un número relativamente pequeño de
individuos, que en su mayoría son varones y arrastran historias
personales bastante dramáticas. No es una dimensión mental al
alcance de cualquiera, aunque se le exponga a ella. Las personas que
sufren una pedofilia son sujetos con una franca incapacidad para
afrontar relacciones sexuales adultas y habitualmente sufren
conflictos muy severos de inferioridad que les impiden entablar una
relación sexual directa con el sexo opuesto, tanto mayores cuanto
más joven es el menor del que abusan. La elección del objeto sexual
se conforma de los 15 a los 25 años, a partir de ahí es muy difícil
cambiarlo.

-¿Los cambios psicológicos que trae Internet pueden alterar los
movimientos químicos de nuestras neuronas?

-Atendemos en estos momentos a un conjunto de problemáticas del
individuo que tienen como denominador común una franca dificultad
para controlar los impulsos, como consecuencia de una incapacidad
general para exponernos al placer sin perder el control. Dicho de
otra manera: la adicción al sexo, a las compras, a la comida, a las
drogas, a las nuevas tecnologías, actualmente se explican como una
desregulación de circuitos cerebrales establecidos entre el
hipotálamo, la hipófisis y la corteza cerebral. Ello se debe a que
el cerebro humano tiene un sistema de respuesta emocional
relativamente primitivo y arcaico, que ha funcionado básicamente así
durante miles de años. La exposición a todos estos agentes es muy
reciente y, puesto que son elementos cuyo acertado manejo decide en
gran medida quien podrá adaptarse y quien no, a la larga
condicionarán cambios evolutivos en la especie, al igual que antes
lo hicieron las guerras, el hambre o el aislamiento social.

-Concluyo, por lo que dices, que Internet favorece la sobredimensión
del ego y, con él, las patologías asociadas, y sólo puede sobrevivir
quien aprenda a controlarlo. ¿Es esta la lección que la red ofrece a
la humanidad: aprender a controlar el ego?

-Sí. El empleo moderado de las modernas tecnologías requiere de un
cierto autocontrol personal y un manejo razonable de las emociones.
Su utilización precisa de un trabajo mental previo, en el que es
importante tener claro quién es uno realmente y quién está al otro
lado de la pantalla. Al igual que en otras facetas de la vida,
existen ciertas reglas de juego donde el respeto a los demás es la
primera premisa. Hay que asumir que la egolatría excesiva sólo
conduce a la soledad y entender que la mente humana está conformada
para pertenecer a un grupo. El hombre es un animal social, por lo
que Internet es un medio complementario incapaz de reemplazar por
completo las relaciones de la vida real. Necesitamos ver, oír, oler
y tocar al otro para saber quién es y quiénes somos nosotros.


Mercè Molist





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